Gedes Consultores de Chile, enrolados en la nueva economía y las empresas B

Gedes Consultores de Chile, enrolados en la nueva economía y las empresas B

Roberto Alejandro Cervela es gerente general de Gedes Consultores, la consultora económica chilena que también es empresa B y que por eso estuvo presente en el encuentro de Medellín, Colombia, del año pasado. Allí, conoció a Noticias Positivas y se programó la reunión en Buenos Aires, en el estudio de Radio Palermo.

N+: -¿Qué es Gedes Consultores y en qué consiste tu trabajo?

RAC: – Gedes Consultores está en el norte de Chile, en Atacama, la tercera región, en la comuna de Copiapó y en Vallenar, pero también en Antofagasta, segunda región, y pronto en la Región Metropolitana. Es decir, toda la zona macrocentro del norte de Chile.

Gedes Consultores es una agencia de planificación y desarrollo territorial. Nos dedicamos a ver de qué manera podemos impactar positivamente en el ámbito económico y en la innovación social, generar un aumento en el capital humano y social, y a través de los emprendimientos y de las empresas, principalmente a apoyarlos desde la infraestructura física hasta cómo dotamos a los emprendedores para que puedan enfrentar el mercado.

-Ustedes tienen una interacción muy fluida con el Estado, y en situaciones muy complejos, como los últimos acontecimientos climáticos.

-Somos “agentes operadores”, una categoría que hay en Chile. Nos hacemos cargo y el Estado nos mandata para que podamos intervenir en la dimensión económica -hay otras, en educación, salud, vivienda, etc.-: recibimos fondos del Estado y generamos programas para el desarrollo productivo. Algunas tareas son muy complejas pero hermosas: en la reconstrucción de catástrofes en el ámbito climático pero que han afectado la parte productiva.

-Este trabajo del sector privado con el Estado, ¿es habitual en Chile? Además, el hecho de que ustedes sean empresa B, que es una manera particular de hacer negocios.

-En Chile tenemos la característica de que el negocio de la consultoría se instaló con mucha fuerza. Gedes se ha ido distinguiendo e innovando año a año, eso significó que pudiéramos certificar como empresa B, y además nos hemos destacado a tal punto que hemos pasado del mundo de la consultoría a la agencia, que lo que hace es contratar consultores para que desarrollen el trabajo. En eso, lo positivo es que podemos elevar el nivel de la consultoría bajo estándares internacionales, al punto de que se puedan incluir prácticas de consultores que están trabajando con nosotros, así involucramos aspectos de la nueva economía, para que se tenga una mirada más humana en la forma de hacer negocios.

-¿Cómo se ve hoy en Chile el tema de las nuevas economías?

-Recién hace cuatro años que estamos desarrollando este modelo, a pesar de que somos uno de los países de América Latina con más empresas B. Hoy ya estamos incorporando prácticas en los programas del Estado; de hecho, ser empresa B es un requerimiento del Estado, está dentro de las prioridades para que se fomente el diseño, la incorporación, de más empresas B en el mercado. Y hoy tenemos el privilegio de que algunos de nuestros directores están en la universidad, en el ámbito académico.

-Hablamos de que la nueva economía tiene que ver con una nueva forma de hacer negocios (el triple impacto). ¿Cómo se refleja esto en la cadena de valor? Porque ustedes tienen temas delicados como el de la minería.

-La industria de la minería se rige por normas internacionales que son bastante rígidas, tiene que someterse a controles internacionales, que las obliga a hacer prácticas de Responsabilidad Social (RS). Acá lo distinto es que las empresas B tenemos acciones más visibles en el corto plazo. Por ejemplo, nosotros hemos tenido premios: uno, con Barrick Pascua Lama, empresa que provocó mucha controversia en su momento, a aquellas empresas que tienen mejores prácticas de los emprendedores en la cadena de valor dentro de la minería. Y ese mismo premio se postuló para la Barrick Gold en todo el mundo, y salimos primeros. Y ahí estaban presentes el Pacto Global y el FMI.

-¿Cuáles son ahora los desafíos que enfrentan, este año, como consultora en Chile?

-Hace un mes y medio, fuimos seleccionados como agentes operadores de Corfo, la corporación de fomento productiva más grande a la industria o la economía del país a nivel internacional. Esto tiene una categoría especial, la mayor que hay en Chile para hacerse cargo de temas complejos en el ámbito de la economía y el emprendimiento y de los negocios en general. Y eso nos implica hacer un despliegue territorial mayor: ahora estamos abriendo sede en la cuarta región y en la Región Metropolitana, y probablemente de aquí a un año vamos a estar en más regiones de Chile. Y ojalá que en cuatro años podamos estar en las 15 regiones del país.

-¿Cómo ves a la Argentina desde el punto de vista de las empresas B, de la consultoría, en tu experiencia?

-Ustedes tienen prácticas muy positivas pero todavía hay algunas cosas que no se están desarrollando. Por ejemplo, en temas de medio ambiente o de energías renovables aún son incipientes, pero sí veo una conciencia notable en la comunidad en temas sensibles, que tienen que ver con la nueva economía, distinto de lo que pasa en Chile.

-En Chile, ya se está viendo cómo toda la matriz energética está migrando. Ya están bien incorporadas las renovables

-Sí. Hemos sido pioneros en el tema. Somos de una zona desértica, el desierto más árido del mundo, donde hay la mayor radiación solar. Por eso nuestra base energética se está volcando a la creación de energía solar. Por ejemplo, toda la zona de Atacama también, plantada de paneles solares, que entrega energía solar a todo Chile y también a los argentinos.

-Cuando nos pensamos como vecinos, la geografía, la cordillera de los Andes nos hermana. ¿cómo no trabajar juntos?

-En Chile, en la zona de la que yo provengo, se está haciendo una interacción muy potente con La Rioja y Jujuy en el tema de conectividad. Hay un intercambio comercial que se ha dado muy fuerte en el norte en los últimos tres años, con empresas argentinas que se han instalado allí y que brindan servicios que nosotros no tenemos.

” Pero cuando miramos a los territorios, miramos a las personas. Las personas tienen culturas, costumbres, pero también para que haya desarrollo uno tiene que estar enamorado del territorio, para que se pueda involucrar no solo económicamente sino desde lo más cotidiano: participar de las elecciones políticas, de como guardo la basura, de como reciclo, si me relaciono o no con los vecinos”.