Sistema B en Chile suma 130 empresas y dirige su mirada a las grandes compañías que buscan obtener la certificación

Sistema B en Chile suma 130 empresas y dirige su mirada a las grandes compañías que buscan obtener la certificación

Ana Isabel Barrios
Innovación
El Mercurio

El movimiento que busca medir el impacto económico, social y ambiental de las industrias reúne a más de 2.600 empresas alrededor del mundo. En Chile, el número de industrias certificadas fue de 14 durante el primer semestre de 2018. 

Cada vez son más los negocios que, a pesar de operar con éxito, buscan corregir sus modelos y estrategias para obtener mejores resultados, tanto dentro como fuera de su entorno.

Esto, según un estudio del movimiento Sistema B, que refleja que hasta abril de 2018 más de 2.350 empresas a nivel global se sometieron a la Evaluación B, de las cuales algunas la realizaron por primera vez y otras como un proceso de recertificación.

Los datos concluyen en que hasta hoy en el mundo hay más de 2.600 compañías certificadas, la mayoría en el continente americano.

Desde que Sistema B comenzó a funcionar en América Latina, en 2012, el interés de las empresas locales por certificarse ha aumentado. La primera compañía en lograrlo fue la chilena TriCiclos, la cual busca generar un cambio cultural a través del reciclaje.

Según Alfredo Zepeda, director ejecutivo de Sistema B en Chile, en la actualidad el registro muestra que el país suma 130 compañías que completaron la Evaluación B y están certificadas. Esta cifra equivale a casi un tercio (27%) del total de las firmas registradas en América Latina, que llegan a 477.

Agrega que tan solo en el primer semestre de este año, 14 fueron las que se añadieron al movimiento. Entre estas, algunos de los negocios están relacionados con los rubros de manufactura, consultoría, instituciones financieras, servicios y agro. En el reporte de Sistema B se proyectaba que este mismo número de empresas fueran certificadas hasta junio de este año, lo que efectivamente como país cumplió.

Zepeda explica que de las que ya se encuentran certificadas, en este año aproximadamente 25 son las que deben recertificarse, de las cuales 12 ya lo hicieron.

A partir de 2018, el proceso de recertificación cambió, ya que antes debía realizarse cada dos años, pero ahora el movimiento ha alargado el plazo y requiere que se haga cada tres años.

“Las empresas ven a Sistema B como una forma de medirse, transparentar cierta información y un camino para la sustentabilidad que genere un negocio de largo plazo”, dice el director.

Para Soledad Ovando, directora de la filial de Microempresas de BancoEstado, certificada desde 2016 y que hizo su recertificación este año, luego de tener la visión de construir una firma de la manera correcta, “este sistema permite ver qué has sostenido y cómo lo has gestionado”.

Multinacionales se someten a Evaluación B

El movimiento comenzó por certificar a emprendimientos y pymes que iban en la misma lógica de Sistema B: el de cuidar las finanzas, capital humano y medio ambiente. Sin embargo, a nivel global en los últimos años se ha visto que las grandes empresas también se han interesado por convertirse en Empresas B.

Entre las multinacionales que ya figuran destaca Natura y Danone, y hoy, en Chile, la compañía Hortifrut, que hizo público su interés de medir y mejorar su impacto con el foco de Sistema B y obtener la certificación.

“El gran empresario no está buscando su lugar en el mundo, ellos ya son parte del ecosistema, pero encontraron que esta medición es buena para el negocio, ya que se pueden identificar las brechas donde mejorar”, manifiesta Zepeda.

Para Andrés Toro, socio de Cervecería Guayacán, “el hecho de que multinacionales busquen ser Empresas B es la mejor noticia, ya que tomar el paso de certificarse es una capacidad de adaptación grande. Además, con esto ayudan a las más chicas a buscar lo mismo y obtenerlo”.

Añade que hoy día “es muy poca la gente que sabe qué es ser una Empresa B”, y que sin duda ya sean los estudiantes o los emprendedores quienes tienen un mayor conocimiento, las multinacionales lo visibilizan aún más.

Sistema B en Chile también colabora con otras empresas de gran tamaño, entre estas Parque Arauco y Mall Plaza, las que a pesar de no someterse a la Evaluación B y buscar la certificación, utilizan un programa del movimiento para evaluar a sus proveedores y elevar el estándar de la cadena de valor.

“Ponemos a disposición herramientas gratuitas, en línea, que puedes utilizar para evaluarte como empresa, sin decirle a nadie los resultados y tomar tus propias de decisiones de cómo y qué mejorar”, resalta el director de Sistema B.

El ejecutivo señala que estas herramientas son validadas internacionalmente, lo cual considera una ventaja. Además, considera que hoy el hecho de promover este movimiento forma parte del objetivo de ver a la empresa de una forma más integral.

Con el interés de las grandes corporaciones “se puede apalancar y apresurar mucho más el proceso de tener una economía más colaborativa, solidaria y justa en el país”, asegura Ovando.

“Hemos tenido conversaciones con empresas que quieren salir a la bolsa y consideran que la certificación les puede ayudar a apuntar ahí. Esto demuestra que el impacto financiero no es el último fin de un negocio”, dice Zepeda.

Movimiento se replicará en regiones

Dentro de los desafíos que el equipo de Sistema B considera, está el de dar fuerza a generar comunidades B; es decir, buscar personas que lleven el movimiento a otros lugares y aporten a la descentralización.

Para Zepeda, salir de Santiago significaría que de alguna manera el sistema funciona. “Las noticias serán que existen focos regionales que hacen crecer el movimiento”.

Desde Sistema B reportan que en la actualidad se ha generado mucho apoyo en el sur, desde la comunidad B de Patagonia. Tanto que en noviembre de este año se realizará el encuentro anual de Movimiento B de América Latina en Frutillar.

Zepeda asegura que así como se ha logrado este impacto, también se busca llegar a otras regiones a lo largo de todo el país, en donde también se puedan generar “conversaciones, alianzas, contactos y networking “.

PARTE DE LA ONU  Para 2020, la evaluación de impacto para las empresas de la OCDE será similar a la medición que se utiliza para la certificación.